Inspección de Hacienda: qué hacer si recibes un requerimiento
Qué hacer si Hacienda te contacta: tipos de requerimientos, cómo responder, documentación necesaria, posibles resultados y cuándo necesitas abogado.
Es el miedo de todo autónomo: una carta de Hacienda. Pero recibir un requerimiento no significa automáticamente problemas graves. Puede ser una simple comprobación rutinaria. Esta guía explica qué tipos de contacto puede haber, cómo responder y cuándo necesitas ayuda profesional.
Tipos de comunicaciones de Hacienda
Requerimiento de información
Es el más común y menos grave. Hacienda pide que aportes documentación sobre algo concreto:
- Justificación de un gasto que has deducido
- Aclaración sobre una factura
- Documentación de una operación específica
Respuesta: Aportas lo que piden dentro del plazo indicado. Si todo está correcto, el asunto se cierra.
Comprobación limitada
Un paso más allá. Hacienda revisa aspectos concretos de tu declaración:
- Una partida de gastos
- Un tipo de ingreso
- Un período fiscal específico
No revisan todo, solo lo que indican en la notificación.
Inspección completa
La más exhaustiva. Revisan tu situación fiscal global durante varios ejercicios. Es menos frecuente y suele dirigirse a casos donde hay indicios significativos de irregularidades.
Por qué podrían contactarte
Comprobaciones aleatorias
Hacienda hace comprobaciones por muestreo. Puedes ser seleccionada sin haber hecho nada mal, simplemente para verificar que todo está correcto.
Cruces de datos
Sus sistemas cruzan información:
- Tus declaraciones vs. lo que otros declaran sobre ti
- Tus ingresos vs. tu nivel de vida visible
- Tus gastos vs. la media del sector
Si algo no cuadra, puede generar una comprobación.
Denuncias
Aunque es menos común, las denuncias anónimas existen. Un competidor molesto, un cliente descontento... pueden denunciar. Hacienda evalúa y decide si investigar.
Patrones de riesgo
Ciertos patrones llaman la atención:
- Declarar muy pocos ingresos durante años
- Gastos desproporcionados respecto a ingresos
- Ingresos bancarios que no cuadran con lo declarado
- Sectores considerados de riesgo (incluyendo servicios personales)
Qué hacer cuando llega una notificación
1. No entres en pánico
Una notificación no es una condena. Puede resolverse con una simple aportación de documentos. Respira, lee con calma y entiende qué piden exactamente.
2. Revisa el plazo
Todas las notificaciones tienen un plazo de respuesta (normalmente 10 días hábiles). Márcalo en el calendario. Responder fuera de plazo agrava la situación.
3. Contacta a tu gestoría inmediatamente
Tu gestor debe enterarse el mismo día que recibes la notificación. Ellos:
- Interpretan exactamente qué piden
- Preparan la documentación adecuada
- Redactan la respuesta en términos correctos
- Te representan ante Hacienda
4. No ignores la notificación
Ignorar un requerimiento es el peor error. Hacienda puede:
- Imponer sanciones por no colaborar
- Hacer estimación de oficio (ellos deciden cuánto debes)
- Agravar cualquier problema que existiera
5. No inventes ni ocultes
Si hay un problema real, ocultarlo lo empeora. Hacienda valora la colaboración. Un error reconocido y corregido se trata mejor que una mentira descubierta.
Documentación que deberías tener siempre
Para responder sin problemas, mantén ordenado:
- Facturas de todos los gastos - Ordenadas por trimestre/año
- Registro de ingresos - Aunque sean en efectivo
- Extractos bancarios - Los últimos 4 años al menos
- Declaraciones presentadas - Copias de modelos 303, 130, renta
- Contratos - Alquiler, servicios, lo que tengas
- Justificantes de pago - De cuotas, impuestos, gastos
Si tienes todo esto, responder a casi cualquier requerimiento es cuestión de buscar y aportar.
Posibles resultados
Sin incidencias
Todo correcto. Hacienda cierra el expediente y no pasa nada más.
Diferencias menores
Pequeñas discrepancias que resultan en:
- Pagar una cantidad adicional con intereses
- O recibir una devolución si te habías pasado pagando
Sin sanción si el error no es doloso.
Regularización con sanción
Si hay infracción (no declarar ingresos, gastos falsos), además de pagar lo debido:
- Sanción leve: 50% de lo no ingresado
- Sanción grave: 50-100%
- Sanción muy grave: 100-150%
La calificación depende de la cuantía y la intencionalidad.
Derivación penal
Solo en casos muy graves (fraude superior a 120.000€ en un año o 250.000€ en conjunto). Para la mayoría de autónomas, esto es extremadamente improbable.
Cuándo necesitas un abogado
Tu gestoría puede manejar requerimientos y comprobaciones normales. Necesitas abogado fiscalista cuando:
- La cuantía es muy elevada (más de 10.000€ en juego)
- Hay indicios de delito fiscal
- Quieres recurrir una resolución
- La comprobación se complica más de lo normal
Prevenir es mejor que curar
Declara todo
La mejor defensa ante Hacienda es no tener nada que ocultar. Si todos tus ingresos están declarados, cualquier comprobación se resuelve favorablemente.
Guarda documentación
Hacienda puede revisar los últimos 4 años (5 en algunos casos). Guarda todo ese tiempo como mínimo.
Coherencia
Tu nivel de vida debe ser coherente con lo que declaras. Si declaras 1.000€/mes y vives en un piso de 2.000€/mes, hay un problema evidente.
Conclusión
Una inspección o requerimiento no es el fin del mundo. Con documentación en orden, gestoría competente y actitud colaboradora, la mayoría se resuelven sin mayores consecuencias.
La clave está en hacer las cosas bien desde el principio. Declara tus ingresos, guarda justificantes, presenta tus declaraciones a tiempo. Así, si Hacienda llama, tendrás respuestas. Y podrás seguir desarrollando tu negocio sin sobresaltos.