Mitos y realidades: lo que la gente cree sobre las escorts vs. lo que realmente pasa
Desmontamos los mitos más comunes sobre el mundo de las escorts. Ni víctimas ni estereotipos: la realidad es mucho más diversa de lo que crees.
El mundo del acompañamiento adulto está rodeado de ideas preconcebidas. Algunas vienen del cine, otras de las noticias sensacionalistas, y muchas simplemente de la imaginación colectiva alimentada por décadas de tabú. El problema es que estas ideas rara vez se contrastan con la realidad.
Hoy vamos a desmontar algunos de los mitos más extendidos. No para romantizar ni para demonizar, sino para acercarnos un poco más a lo que realmente ocurre.
Mito 1: Todas están ahí porque no tienen otra opción
Esta es probablemente la creencia más arraigada: que nadie elegiría este trabajo si tuviera alternativas. La realidad es más compleja.
Sí, hay personas que llegan a este mundo empujadas por circunstancias difíciles. Pero también hay muchas que lo eligen activamente entre otras opciones. Mujeres con estudios, con otros trabajos posibles, que deciden que esta es la mejor forma de organizar su vida en un momento dado.
Las razones son variadas: flexibilidad horaria, ingresos superiores a los de otros trabajos accesibles, independencia, incluso preferencia personal. Reducir todo a la desesperación es tan simplista como decir que todos los que trabajan en hostelería lo hacen porque no pueden hacer otra cosa.
Lo que sí es cierto es que la falta de opciones dignas en otros sectores puede hacer que este trabajo resulte más atractivo por comparación. Pero eso dice más sobre el mercado laboral en general que sobre las mujeres que toman esta decisión.
Mito 2: Es un trabajo fácil y muy lucrativo
La imagen de la escort que gana fortunas trabajando poco es un clásico del imaginario popular. Y aunque los ingresos pueden ser buenos, la realidad es bastante más matizada.
Primero: no todo el mundo gana lo mismo. Como en cualquier sector, hay mucha variabilidad. Depende de la ciudad, de la demanda, de cómo te posiciones, de tu clientela.
Segundo: no es solo el tiempo de las citas. Hay horas de gestión, de responder mensajes que no llevan a nada, de lidiar con gente que no respeta tu tiempo, de cuidar tu imagen y tu presencia online. Si sumas todo, las horas reales de trabajo son muchas más de las que aparentan.
Tercero: tiene costes que otros trabajos no tienen. La discreción implica gastos. La seguridad implica precauciones. El desgaste emocional es real. No es un trabajo que puedas hacer en piloto automático.
Mito 3: Todas las escorts son iguales
Este mito agrupa a todas las personas que ejercen el acompañamiento como si fueran un bloque homogéneo. Nada más lejos de la realidad.
Hay perfiles muy diversos: edades, orígenes, formación, motivaciones, estilos de vida. Hay quien lo hace de forma muy ocasional y quien lo tiene como actividad principal. Hay quien lleva años y quien acaba de empezar. Hay quien ofrece compañía para eventos sociales y quien se centra en encuentros íntimos.
Pretender que todas son iguales es como decir que todos los abogados, o todos los profesores, o todos los autónomos son iguales. Es ignorar la diversidad de un colectivo por pura pereza mental.
Mito 4: Los clientes son todos iguales (y todos turbios)
Si el mito anterior homogeniza a las escorts, este hace lo mismo con los clientes. La imagen del cliente como alguien raro, incapaz de relacionarse, o con intenciones oscuras es otro clásico.
La realidad es que el perfil de quien busca acompañamiento es extraordinariamente variado. Hombres solteros, casados, viudos. Jóvenes y mayores. Personas con mucha vida social y personas más solitarias. Viajeros de negocios, residentes locales.
Las motivaciones también varían: compañía, intimidad, explorar fantasías, tener un espacio sin complicaciones emocionales, o simplemente porque les apetece y pueden permitírselo.
¿Hay clientes problemáticos? Por supuesto, como en cualquier interacción humana. Pero la mayoría son personas normales que buscan un servicio y se comportan con respeto.
Mito 5: Es un mundo violento y peligroso
Las noticias tienden a cubrir los casos más dramáticos, lo que distorsiona la percepción. Sí, existen riesgos reales en este trabajo. Pero la mayoría de los encuentros transcurren sin incidentes.
Las escorts profesionales desarrollan sistemas de filtrado, verificación y seguridad. Aprenden a detectar señales de alarma. Muchas trabajan en red con compañeras para cuidarse mutuamente.
Esto no significa que no haya que mejorar las condiciones de seguridad. Precisamente el estigma y la falta de reconocimiento legal dificultan que estas mujeres puedan denunciar abusos o acceder a protección.
Pero presentar este mundo como una jungla constante de violencia es tan inexacto como presentarlo como un paraíso sin problemas.
Mito 6: Odian lo que hacen
Este mito asume que nadie podría hacer este trabajo sin sentir asco o vergüenza. Es una proyección de los valores de quien lo dice más que una descripción de la realidad.
Las experiencias son diversas. Hay quien lo vive con normalidad, como un trabajo más. Hay quien le encuentra aspectos positivos: la autonomía, conocer gente, los ingresos. Hay quien tiene días mejores y peores, como en cualquier empleo.
También hay quien sí lo vive mal y quiere dejarlo. Pero generalizar a todas es tan absurdo como decir que todos los oficinistas odian su trabajo porque algunos sufren burnout.
La trampa de los mitos
El problema de estos mitos no es solo que sean falsos. Es que condicionan cómo tratamos a las personas que viven esta realidad.
Si crees que todas están ahí porque no tienen opción, las tratarás como víctimas incluso cuando no se sienten así. Si crees que es un mundo de violencia constante, apoyarás políticas represivas en lugar de protectoras. Si crees que todas son iguales, no escucharás lo que cada una tiene que decir.
Los mitos simplifican. La realidad es compleja. Y solo entendiendo esa complejidad podemos tener conversaciones honestas sobre este mundo.
Artículos Relacionados
Guía completa de los barrios de Madrid: dónde encontrar servicios de acompañamiento según tu zona
05 Jan 2026